Un alcalde colombiano entrega a su hijo y a su sobrino a la Policía después de que ambos se saltaran la cuarentena

Carlos Higgins Villanueva, alcalde de Juan de Acosta (Colombia), ha entregado a su hijo y a su sobrino a la Policía poco después de enterarse de que se habían saltado la cuarentena para salir a beber.

Los hechos tuvieron lugar el 21 de junio en este pequeño municipio colombiano cuando los jóvenes violaron las normas decretadas en todo el departamento del Atlántico para evitar más contagios de coronavirus, según informa el Heraldo de México.

Así, durante el Día del Padre, celebrado esa misma jornada, ambos salieron a beber acompañados por unos conocidos. Una acción que el edil, padre de uno de ellos, decidió condenar públicamente tras tener conocimiento de la misma.

«Hoy, como primera autoridad de Policía del municipio, conduje hasta la estación de Policía a mi hijo, mi sobrino y a un gran amigo, quienes fueron evidenciados irrespetando las normas decretadas», confesó Higgins en su cuenta de Twitter.<blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»es» dir=»ltr»>Mis familiares son los primeros llamados a respetar las medidas, no permitiré que por disfrutar de unos tragos ponga en riesgo la vida de los habitantes de nuestro pueblo. <a href=»https://t.co/r8YRpWQr7G»>pic.twitter.com/r8YRpWQr7G</a></p>&mdash; Carlos Higgins Villanueva (@carloshigginsv1) <a href=»https://twitter.com/carloshigginsv1/status/1277720908908695552?ref_src=twsrc%5Etfw»>June 29, 2020</a></blockquote> <script async src=»https://platform.twitter.com/widgets.js» charset=»utf-8″></script>

Tras ser llevados ante las autoridades, según detalló el alcalde, los tres infractores fueron sancionados y deberán realizar trabajos comunitarios para responder por la irresponsabilidad que cometieron.

Para finalizar, el edil señaló que los actos de desobediencia «pueden llegar costar la vida» y recalcó que «este es un precedente» para que los demás habitantes acaten las diferentes decisiones tomadas por el municipio. «Si lo hice con mi hijo, lo voy a hacer con el resto», señaló.

«Mis familiares son los primeros llamados a respetar las medidas, no permitiré que por disfrutar de unos tragos pongan en riesgo la vida de los habitantes de nuestro pueblo», concluyó junto a una imagen de los jóvenes.

Este ejemplar episodio se produce en un momento crítico para Colombia, donde el Ministerio de Salud ha informado de que ya existen más de 97.846 casos detectados y 3.334 personas han perdido la vida a consecuencia del virus.