Trump llamó por teléfono a los republicanos que se negaron a certificar los resultados en Míchigan

El presidente de EE.UU.,
Donald Trump
, llamó el martes por teléfono a al menos uno de los dos miembros republicanos del consejo electoral del condado de Wayne, el más poblado de Míchigan, un estado clave en las elecciones presidenciales. Esos dos miembros se habían negado ese día a certificar los resultados en este bastión demócrata, lo que podía poner en peligro la victoria en el estado de
Joe Biden
, el candidato demócrata y presidente electo. Horas después, tras una lluvia de críticas ante una decisión que podría atentar al derecho al voto de cientos de miles de personas, cambiaron de opinión y certificaron los resultados.

Uno de esos dos miembros, Monica Palmer, reconoció este jueves que recibió la llamada de Trump el martes por la noche, después de cambiar su decisión. Al día siguiente, miércoles, con los resultados ya certificados y enviados a la secretaría de Estado de Míchigan, volvió a cambiar de opinión y firmó una declaración en la que decía que «rescinde» su certificación de los resultados.

No está claro qué impacto tendrá esta rescisión, pero, con los resultados ya certificados, es improbable que cambie el signo de la elección en el estado. Biden tiene en Míchigan una ventaja de cerca de 150.000 votos respecto a Trump, muy superior a la que el presidente de EE.UU. obtuvo frente a Hillary Clinton hace cuatro años, cuando la diferencia fue de algo menos de 11.000 votos.

«Quería asegurarse de que estaba bien»
«Recibí una llamada del presidente Trump, en la noche del martes, después de la reunión», dijo Palmer al Post sobre el encuentro de los miembros del consejo electoral. «Quería asegurarse de que estaba bien después de haber escuchado las amenazas y la presión que ha ocurrido».

Palmer defendió que Trump no le presionó para que volviera a cambiar de opinión -como hizo al día siguiente- y que en la llamada hubo «comentarios en general sobre diferentes estados, pero en realidad no hablamos sobre los detalles de la certificación», dijo sobre el recuento en Míchigan.

La llamada de Trump a las autoridades electorales de un estado decisivo se enmarca dentro de los esfuerzos del presidente por cambiar el signo de una elección en la que ha sido derrotado en las urnas. Trump ha defendido que ha habido «robo electoral» y «fraude masivo», aunque de momento su equipo legal no ha conseguido ninguna victoria significativa en la multitud de demandas que han presentado en estados como Pensilvania, Georgia, Arizona o el propio Míchigan.