Trump busca guión

Donald Trump puede aún ser reelegido en noviembre, gracias a su combinación de astucia, capacidad de transgresión e intuición política. Hoy le pasa factura su pésima gestión de la crisis sanitaria y haber dado la espalda a las protestas contra el racismo. El hundimiento económico, sin embargo, puede ser una baza a su favor si el país se recupera de forma suficiente y el presidente sabe capitalizar esta tendencia positiva.

Las encuestas sitúan a Trump a unos diez puntos por detrás de Joe Biden. El demócrata ganaría en la mayoría de los ocho Estados donde realmente se juegan las elecciones presidenciales. Pero a Trump no hay nada que le guste más que competir viniendo desde atrás y demostrar que los expertos estaban equivocados. Posiblemente necesite mejorar su guión electoral y combinar mensajes ya ensayados con nuevos registros. La amenaza a la identidad tradicional americana, el argumento preferido para movilizar a los suyos, funciona peor contra Biden. Es difícil presentarlo como un representante de la ruidosa izquierda del partido, liderada por Bernie Sanders y Alejandra Ocasio-Cortez.

El vicepresidente de Obama atrae a votantes que en 2016 apoyaron a Trump, entre los cristianos evangélicos, los jubilados o los trabajadores perdedores en la competencia global. Biden suma fácilmente a la minoría afro-americana y a los urbanitas de las dos costas del país. Así que el presidente no para de buscar puntos débiles contra él. No es sencillo: como ha explicado Adam Serwer, sus huestes más fieles ni siquiera han dado con una imagen de Biden que imprimir en camisetas junto a un slogan insultante, a diferencia de lo fácil que resultó con Hillary Clinton.

Es posible que a Trump le funcione el tono optimista al hablar de la economía, así como su defensa de la ley y el orden, tras los destrozos de los anti-sistema en la oleada de disturbios. Es más improbable que el presidente acepte mostrar cierta consideración hacia la figura de un rival con pocas energías pero respetado ampliamente. Si es capaz de hacerlo y la pandemia deja de hacer estragos, el 3 de noviembre puede pasar cualquier cosa.