Solana y Piqué reivindican el papel de la UE frente a la pugna entre EE.UU. y China

El el marco del ciclo de conferencias «Empresas españolas liderando el futuro», celebrado por iniciativa de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y que se clausura este miércoles, los exministros Josep Piqué y Javier Solana han debatido hoy acerca de la dimensión geopolítica que los empresarios tienen que considerar para llevar a cabo sus actividades. Como ya se ha señalado en el vídeo introductorio a la charla, el papel de la Unión Europea (UE), las nuevas condiciones impuestas por la pandemia de Covid-19 y la confrontación entre China y Estados Unidos, conforman el telón económico de fondo, de gran complejidad.

«Durante los últimos años -ha comenzado Solana-, las empresas españolas han realizado un esfuerzo de internacionalización, para el que es imprescindible tener una Europa más cohesionada, en la que trabajar juntos se imprescindible». Tras ese primer apunte, el exministro socialista, ex secretario general de la OTAN y actual presidente del Centro de Economía y Geopolítica Global de ESADE, ha dedicado palabras laudatorias a la gestión de Bruselas ante el descalabro económico provocado por la pandemia: «Es un momento muy interesante. En la UE, las cosas van despacio, pero en la buena dirección», ha afirmado. En la misma línea, Piqué también ha realizado una valoración positiva de la labor de las instituciones comunitarias ante la pandemia: «Cabe peguntarse en qué situación se habría encontrado España -ha reflexionado-, si no estuviéramos en la UE, no pudiéramos recibir ayuda del BCE o los planes de apoyo de la CE. El euroescepticismo me parece un gravísimo error».

No es una Guerra Fría
Para los exministros, que a lo largo de la charla han subrayado la buena sintonía de su pensamiento pese a haber militado en partidos políticos diferentes, uno de los grandes desafíos que encara la UE es el de definir su papel en el mundo ante el auge de la enemistad entre China y EE.UU., al que prefieren referirse como una confrontación y no como una Guerra Fría: «Existe una tensión creciente y cómo se va a gestionar es una gran incógnita. Los españoles siempre hemos sido favorables al multilateralismo, pensando que los problemas globales deben ser globalmente resueltos, pero estamos en una situación difícil, porque el presidente de EE.UU. lo detesta», ha apuntado Solana. «Además -ha añadido-, estamos ante un proceso eletoral estadounidense muy complejo. Si volviera a ganar Trump, no sabemos lo que puede pasar, pero Biden sí que ha dicho que regresaría al Acuerdo de París sobre el cambio climático». «Hay una pugna, que es sobre todo tecnológica», ha resumido Piqué. «China está ganando ahora esa batalla», ha advertido.

Como nueva prueba de esas inquietudes comunes, ambos ponentes han tenido palabras para el cambio climático, recordando que el calentamiento global puede incrementar las tensiones políticas en el ámbito internacional y haciendo hincapié en que las empresas tienen un papel que jugar para combatirlo. En ese sentido, mientras Piqué se ha referido a la «responsabilida social de las empresas, que tienen que tener valores más allá de los accionistas, y apostar por el cuidado del medioambiente», Solana también ha pedido a los empresarios que contribuyan a frenar sus consecuencias nocivas sobre el planeta.