¿Qué bicho me ha picado? Manual para sobrevivir a los insectos este verano

El verano es sinónimo de calor, vacaciones, vida al aire libre y también de ¡insectos! Para algunos las picaduras de estos bichitos son solo una anécdota, pero para otros pueden convertirse en una pesadilla. Ya no solo por las reacciones que pueden provocar sino porque en algunos casos son transmisores de enfermedades más serias. ¿Qué insectos nos deberían preocupar desde el punto de vista de la salud este verano en España? «Podría destacar a cuatro tipos de vectores a grandes rasgos, pero los vectores de transmisión biológica más importante son los mosquitos, sin duda», explica a ABC Salud Rubén Bueno, entomólogo y director técnico de Rentokil Initial. Dentro de éstos, desde el punto de vista de impacto en salud pública, el experto destaca al mosquito tigre , que es una especie exótica e invasora que llegó en 2004 a España por Cataluña y ha ido expandiéndose por la Península. «Pensamos que en el plazo de cinco años la práctica totalidad de las comunidades estarán colonizadas», añade. El entomólogo destaca que se trata de un mosquito especialmente agresivo con el ser humano : «Es su hospedador predilecto. Solo pican las hembras, que obtienen alimento energético para poner los huevos». Además es un potencial vector de diferentes virus, como el del dengue , emergente en la actualidad. «Estamos teniendo cada vez más casos a nivel mundial. Ya son una realidad en Europa. El año pasado batimos récord: 130 casos autóctonos en Europa entre España, Italia y Francia, transmitidos por poblaciones locales de mosquito tigre», explica. Otro tipo de mosquito preocupante es el mosquito culex o común , que es autóctono. «Es el principal vector de Fiebre de Nilo Occidental . Aunque es de origen africano, desde hace bastantes años se considera endémico en el sur de Europa. El principal brote en España se produjo en 2020 , con más de 70 casos diagnosticados, con algunos fallecidos, en Andalucía y Extremadura. El año pasado se dieron casos también en Cataluña y Comunidad Valenciana. Sabemos que está en expansión», afirma Rubén Bueno. La Fiebre del Nilo Occidental es una zoonosis que afecta a las aves y que puede llegar a los humanos a través de los mosquitos que pican primero al ave enferma. No hay cadena de transmisión de persona a persona. En la mayoría de ocasiones los síntomas que acompañan a estas patologías son «similares a una gripe, como fiebre alta, dolor de cabeza severo, dolor detrás de los ojos, dolor en articulaciones y músculos, erupción cutánea. Es fundamental consultar al médico en caso de aparición de sintomatología», señala el doctor Manuel Linares, médico de familia, miembro del Grupo de Trabajo de Infecciosas, Migrante, Vacunas y Actividades Preventivas (IMVAP) de Semergen. Las garrapatas también han ganado protagonismo en los últimos años en nuestro país. «Aunque forman parte de la fauna habitual en zonas boscosas con mucha vegetación, cada vez son más frecuentes en parques y jardines urbanos», advierte Rubén Bueno. La Fiebre Hemorrágica de Crimea Congo (FHCC) es una enfermedad producida por un virus (género Nairovirus, familia Bunyaviridae) transmitida por la picadura de una garrapata infectada, generalmente del género Hyalomma. En España, desde 2010 se ha detectado circulación de este virus en garrapatas. En septiembre de 2016 se diagnosticó el primer caso humano en la Comunidad de Madrid , asociado al contacto con una garrapata en la provincia de Ávila. Se consideró el primer caso detectado en Europa Occidental con carácter autóctono, no importado de otro ámbito geográfico. En la última década, se han confirmado en nuestro país un total de 13 casos y 5 muertes. La última, la de un hombre hace casi dos meses en Salamanca. Otra patología transmitida por garrapatas es la enfermedad de Lyme . En nuestro país, las hospitalizaciones por esta causa se han incrementado un 191% en los últimos 15 años. Los flebotomos, parecidos a los mosquitos, pero más pequeños, pueden transmitir la leishmaniasis . «Cada vez hay más casos en humanos», afirma Rubén Bueno. Es una zoonosis endémica en la Península Ibérica, con diferentes reservorios animales (perros, liebres, conejos incluso ratas en las ciudades). Los flebotomos pican a estos animales y pueden trasladar el patógeno a las personas. Suelen picar al anochecer en las extremidades inferiores ya que son malos voladores. La mosca negra se desarrolla en aguas corrientes. Las larvas están sumergidas en el lecho de los ríos, ancladas a algas y a rocas. Cuando emergen, las hembras de la mosca negra del río pueden picar a diferentes tipos de animales y a personas. No es peligrosa por transmisión de patógenos, pero es bastante agresiva . «La mosca negra muerde, desgarra el tejido con sus mandíbulas como si fueran pequeños cutter, sale un charquito de sangre y chupan. Como generan herida, su mordedura es muy lesiva para las personas. En zonas de proliferación de mosca negra, es habitual, cuando hay brotes, un incremento de la atención médica en centros de salud por mordeduras», relata el entomólogo. Son muy dolorosas, pero en la mayoría de los casos no pasa de ahí. El doctor Asensio López, coordinador del Programa de Actividades Preventivas y Promoción de la Salud de semFYC, recomienda lavar la picadura con agua y jabón y utilizar hielo para disminuir el picor y evitar el rascado. «Si duele mucho se puede tomar paracetamol, un antiinflamatorio o cremas de corticoides suaves para bajar la inflamación», señala. Pero si comienza a notar dificultad respiratoria, no puede tragar bien saliva, hay una reacción local muy generalizada y toda la piel se pone roja, se le hincha la cara… tiene que acudir con rapidez a un servicio de Urgencias porque puede estar sufriendo una reacción alérgica extremadamente grave . Para identificar la picadura, es muy importante observar el tipo de reacción que dejan, que puede ser característica (en personas con sensibilidad especial a picaduras estos síntomas se magnifican): «Los mosquitos suelen dejar una pequeña roncha que pica, las garrapatas una pequeña protuberancia (a veces nos encontramos la propia garrapata adherida), las abejas y avispas una hinchazón dolorosa y en el caso de abejas, el aguijón. Las arañas por su parte dejan dos puntos de entrada (mordedura) y la reacción puede ser variable», explica el doctor Manuel Linares. Es muy importante la higiene: «agua y jabón como principio fundamental. Nada de hacer cosas raras como echarse barro o pasta de dientes porque se pueden infectar. Y si nos pica mucho, hielo y frío», aconseja el doctor Asensio López. Luego podemos ser más específicos, ya que puede causar diferentes respuestas en nuestro cuerpo. «Cada tipo de insecto puede causar diferentes reacciones y requiere tratamientos específicos. Por ejemplo: los mosquitos suelen causar pequeñas ronchas que pican, las garrapatas deben ser retiradas con extremo cuidado para evitar infecciones frecuentes transmitidas por su mordedura como la enfermedad de Lyme. Todos conocemos que las picaduras de avispas y abejas suelen ser dolorosas y causan una inflamación significativa; además en el caso de las abejas hay que retirar el aguijón. Las picaduras más peligrosas suelen ser las de abejas y avispas en personas alérgicas, y las de ciertas arañas (en España está presente la reclusa parda o la viuda negra, aunque sus encuentros con humanos son extremadamente raros)», comenta el doctor Manuel Linares. Al quitar una garrapata se debe evitar siempre que quede algún resto de ella anclada. Se debe usar unas pinzas finas para agarrarla lo más cerca posible de la piel y tirar hacia arriba con un movimiento constante, sin retorcer. Limpiar bien la zona y, en caso de duda, solicitar valoración médica. La mayoría de la picaduras no requieren la intervención de ningún sanitario. Las reacciones leves incluyen picazón, hinchazón y enrojecimiento. Pero en algunas personas pueden aparecer complicaciones que requieren atención médica, entra las que se incluyen: «Reacciones alérgicas severas como dificultad para respirar, hinchazón de labios o garganta, mareos. También las infecciones en el sitio de la picadura (presencia de pus, aumento de dolor o un enrojecimiento extendido). A veces aparecen síntomas generales como fiebre, malestar general. Es fundamental consultar al médico si aparece alguno de estos síntomas». recomienda el doctor Linares. En el mercado hay una amplia gama de productos bajo el reclamo de que previenen las picaduras de los mosquitos, pero ¿cuáles son relamente efectivos? «Es recomendable usar repelentes de insectos con DEET, picaridina o IR3535 (ver indicaciones de uso, y necesidad de reaplicar). Los repelentes en loción y en spray son generalmente los más efectivos (aplicar siempre después de la crema solar). En el caso de pulseras, velas y enchufes su eficacia es más controvertida», apunta el doctor Manuel Linares. También ayuda usar ropa de manga larga y colores claros o disponer de mosquiteras en ventanas y puertas de la casa. Es mejor evitar áreas con agua estancada, donde la presencia de mosquitos es más frecuente, o las horas del día o lugares en los que suelen picar. «Cada mosquito tiene sus preferencias, unos son más urbanos otros más rurales, al atardecer, nocturnos, de interior…», enumera el experto de Semergen. Para prevenir la picadura de garrapatas debemos usar ropa protectora y preferiblemente de colores claros para poder detectarlas en caso de quedarse adheridas. «También usar repelentes de insectos y realizar una revisión de la piel después de visitar áreas boscosas o donde la vegetación sea alta (en determinadas áreas con presencia de ganado también son más frecuentes)», recomienda el experto de Semergen. En las playas, dos de las picaduras más incómodas son las de medusa y la del pez araña. En el caso de las primeras, una buena manera de prevenirlas es hacer caso a las recomendaciones de baño y evitarlo si vemos ondear la bandera que alerta de medusas en el mar. Si a pesar de las precauciones, nos pica una, la recomendación es « enjuagar con agua de mar , no agua dulce. Se puede usar vinagre para desactivar las células urticantes. Y se deben retirar los tentáculos con cuidado usando pinzas», explica el doctor Linares. En el caso del pez araña es recomendable sumergir la zona afectada en agua caliente (no hirviendo) para aliviar el dolor. Y por supuesto, consultar a un médico si el dolor es intenso o si hay signos de infección. Más allá de los controles de plagas a nivel colectivo, ¿qué podemos hacer nosotros como usuarios para evitar la proliferación de insectos? «Muchas veces el problema lo estamos originando desde dentro», afirma Rubén Bueno, director técnico de Rentokil Initial, que aconseja evitar acumulaciones de agua estancada (bebederos de animales, plato de las macetas, la garrafa que recoge el agua sobrante del aire acondicionado). «Cada 2-3 días hay que eliminar esas aguas de jardines, terrazas y patios para ponérselo difícil al mosquito tigre porque si lo dejamos más tiempo se desarrollan las larvas», revela Bueno. Si vivimos en una zona problemática porque estamos cerca de arrozales, humedales o ríos, debemos colocar mosquiteras para evitar que entren. Y además, utilizar autoprotección en forma de repelentes tópicos de venta en farmacias y que estén debidamente registrados por el Ministerio de Sanidad para asegurarnos de que son eficaces y seguros. Para que funcionen correctamente hay que seguir los consejos de prudencia del etiquetado: aplicarlo de forma adecuada, reponerlo porque no dura todo el día y no lavarse ni aplicarse colonias. Respecto a los vaporizadores eléctricos de uso ambiental en interiores «son eficaces para el mosquito común, pero no valen para el mosquito tigre que pica fuera», advierte Rubén Bueno. Para este último, el que funciona es el repelente tópico.