Los talibanes rechazan vincular la liberación de sus presos a la reducción de la violencia

Los talibanes rechazaron el decreto firmado por el presidente Ashraf Ghani para permitir una salida gradual de prisioneros talibanes de las cárceles bajo la condición de una reducción de la violencia y se remitieron al acuerdo alcanzado con Estados Unidos en Doha. «Entregamos al equipo estadounidense una lista detallada de 5.000 prisioneros que nadie puede manipular», destacó el portavoz de la oficina política del grupo insurgente en Qatar, Suhail Shahin, quien recordó que esta liberación debe producirse antes del inicio de las conversaciones con el Gobierno. Desde la firma del pacto, el 29 de febrero, los talibanes han detenido sus operaciones contra las tropas extranjeras, pero han reanudado los ataques contra las fuerzas afganas. Ya se han registrado choques en 27 de las 34 provincias del país y hay decenas de víctimas.

La hoja de ruta marcada en Qatar no avanza y el diálogo entre afganos, que debía haberse iniciado el lunes, se demora sin una fecha clara a la vista. Estadounidenses y talibanes negociaron durante 18 meses sin presencia del Gobierno de Kabul y ahora Ghani se resiste a aceptar las imposiciones de un texto sobre el que nadie le consultó. Tras 24 horas de incertidumbre, el presidente firmó el decreto para la liberación gradual de presos talibanes, pero lo hizo con sus propias condiciones, la primera de ellas que se comprometan a “no regresar al campo de batalla”.

El portavoz presidencial, Sediq Sediqqi, declaró a la cadena Tolo que «la liberación de los prisioneros está condicionada a una reducción de la violencia, unas conversaciones intraafganas y un alto el fuego», aseguró que «por ahora no se ha liberado a ningún prisionero« y advirtió que «si este proceso fracasa, los talibanes, y no el Gobierno, serán responsables».

Según el decreto aprobado por Ghani, los primeros 100 presos podrían salir el sábado de la prisión de Bagram y durante los siguientes 15 días, saldrán de cien en cien. Los 3.500 restantes serán puestos en libertad «tras el comienzo y durante las negociaciones», a un ritmo de 500 prisioneros cada dos semanas.

Retirada estadounidense
Estados Unidos no ha esperado a que se aclare la situación política de un país para poner en marcha la retirada de sus hombres. El plan pactado entre Washington y los talibanes, que recoge la retirada de los primeros 5.400 hombres, del total de 14.000 que tiene desplegados, en 135 días y de todas las tropas internacionales en catorce meses, se ha iniciado y los soldados ya abandonan bases en las provincias de Helmand y Herat. Es el principio del final de una guerra de 19 años en la que han sufrido 2.400 bajas.