Italia exige a la UE medidas más severas en las fronteras frente a los extracomunitarios

Italia ha impedido el desembarco por «graves motivos sanitarios» de 152 ciudadanos de Bangladesh. El gobierno italiano da la voz de alarma y pide a la Unión Europea (UE) medidas más severas para la entrada de los extracomunitarios. «El empeoramiento de la situación en países extraeuropeos como Bangladesh, India y otros naciones, especialmente asiáticas, donde la infección por coronavirus se está extendiendo de manera alarmante, exige más atención de nuestra parte en las llegadas a los aeropuertos. Y en estos casos no deben ni siquiera aterrizar», ha dicho Walter Ricciardi, de la Organización Mundial de la Salud y asesor del comité que asesora al gobierno sobre el coronavirus.

El gobierno italiano teme que, si los controles no son eficaces, se corra el riesgo de una especie de bomba sanitaria en algunos aeropuertos, a los que llegan ciudadanos de países donde hay alta circulación del virus. De ahí que el ministro de Sanidad, Roberto Speranza, haya enviado una carta a su colega alemán, Jens Spahn, así como a la comisaria europea de Sanidad y Seguridad Alimentaria, Stella Kyriakides, para exigir mayor rigor en los controles. «Considero oportuno -escribe el ministro italiano- establecer conjuntamente nuevas medidas rigurosas para las llegadas desde áreas fuera de los países Schengen. Pediría a la Comisión promover una mayor coordinación entre los Estados miembros para garantizar una mayor eficacia con el objetivo de contener la difusión de los contagios causados por focos de origen externo», escribe en su carta Roberto Speranza. El ministro de Sanidad les anuncia también que ha establecido la suspensión de los vuelos desde Bangladesh.

Repatriados 152 pasajeros
La petición de Italia se produce después de impedir ayer el desembarco, por «graves motivos sanitarios», de 152 ciudadanos de Bangladesh, que llegaron en vuelos de Qatar Airwys. Este hecho ha puesto de relieve un grave problema para los controles en los aeropuertos. Por ejemplo, Italia puede bloquear los vuelos de Bangladesh, pero esos ciudadanos pueden intentar llegar a Italia haciendo escala en otros naciones y cogiendo otros vuelos, como ayer mismo pudieron comprobar las autoridades italianas: En el aeropuerto romano Fiumicino, en el avión que había hecho la ruta Pakistán-Qatar-Roma, llegaron 205 pasajeros, pero no se permitió desembarcar a 112 personas con pasaporte de Bangladesh. Fueron repatriados en el mismo avión. Los otros 93 pasajeros, de varias nacionalidades, tuvieron que someterse a test del coronavirus y, además, deberán hacer una cuarentena de 14 días. Parecida situación se vivió en el aeropuerto de Malpensa en Milán: Un avión de Qatar Airways aterrizó con 40 pasajeros de Bangladesh, a los que no se permitió desembarcar.

Se calcula que en estos dos grandes aeropuertos italianos, Fiumicino y Malpensa, han aterrizado unos 60.000 pasajeros en los últimos 20 días, procedentes de países extracomunitarios. Se les exige que hagan una cuarentena fiduciaria de 14 días, pero una vez que entran en Italia circulan libremente, con el grave riesgo de difundir el virus. El caso de Bangladesh es emblemático: Oficialmente, este país de 161 millones de habitantes, cuenta con 165.000 personas infectadas; pero el martes en un avión que desembarcó en Italia se comprobó que el 16 % de los pasajeros estaban contagiados por el coronavirus, poniendo en evidencia la nula fiabilidad de los datos oficiales de algunos países.

Test y cuarentena
Teniendo en cuenta su experiencia, Italia pretende que la Unión Europea alargue la lista negra de países a los que se deberían cerrar las fronteras del área Schengen. A la espera de esa medida, el gobierno italiano prepara nuevas reglas para evitar la importación extranjera del virus. Por ejemplo, se pretende imponer el test obligatorio para los pasajeros que llegan de países con una amplia difusión de la epidemia. Además, la cuarentena ya no sería fiduciaria, confiando en la persona, sino «forzada», es decir, sujeta a controles estrictos, para personas en riesgo o positivas. Walter Ricciardi, asesor del ministro de Sanidad, Roberto Speranza, explica la urgencia de adoptar estas severas medidas en los aeropuertos: «Quienes violen el aislamiento deben ser penalizados severamente. Lo que estamos experimentando es un cambio de época, pero la gran mayoría de los gobiernos no lo entienden. En la condición en que nos encontramos, es decir, con una pandemia sin vacuna, la gestión de los flujos de personas y bienes se debe controlar radicalmente. Todo debe ser cambiado. Ya no puede ser admitido como antes. Tenemos que regular las llegadas de manera diferente por razones comerciales y humanitarias».