«Fue llevado a la fuerza a un vehículo con los ojos tapados mientras lo encañonaban en la sien»

La Fiscalía de Perú investigará la tortura y secuestro a manos de la policía de Luis Fernando Araujo Enríquez, de 24 años, quien fue detenido durante las protestas contra el gobierno interino de Manuel Merino, que duró 5 días al frente de la presidencia.

La abogada de Araujo, Rocío Meza, dijo este jueves que Araujo fue detenido durante la protesta del sábado pasado en Lima por 4 policías con ropa civil llamados en Perú como «ternas» y que fue capturado por 4 personas vestidas de civil.

«(Luis) fue llevado a la fuerza a un vehículo con los ojos tapados mientras lo encañonaban en la sien. Luego lo metieron a una habitación sin ventanas solo con una silla y que lo dejaron sin comer ni beber. En las noches le ponían audios de su teléfono grabados por su madre para burlarse de él», explicó la abogada.

Tras el discurso de ayer, martes, del presidente Francisco Sagasti, que sucedió al caído Manuel Merino, los policías dijeron que había mucha publicidad sobre él y por ello, fue liberado.

«Creo que tu caso tuvo demasiada publicidad en los medios. Te vamos a soltar porque no nos sirves», señaló la abogada Rocío Meza, durante una rueda de prensa realizada hoy en Lima.

Por su parte, el Secretario Ejecutivo de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, Jorge Bracamonte pidió que se retire al director general de la policía, así como el jefe de la séptima región policial.

«El comando de la policía debe dar un paso al costado, si ellos continúan, la vida de los jóvenes seguirá en peligro», refirió Bracamonte.

También la Coordinadora de Derechos Humanos junto a otras organizaciones solicitaron que el Estado cubra el 100 por ciento de los gastos médicos y rehabilitación de los manifestantes que fueron afectados por la policía, que se desactive el grupo «terna» y que se realice una reforma integral de la policía.

El 9 de noviembre pasado, el Congreso destituyó al presidente Martin Vizcarra por un presunto caso de sobornos cuando fue gobernador regional de Moquegua al realizar una obra de irrigación; hecho que desencadenó una ola de protestas a nivel nacional contra el régimen de su sucesor, Manuel Merino, que se vio forzado a renunciar 5 días después.

Durante las marchas, la policía reprimió a los manifestantes con armas de fuego que dispararon canicas de vidrio, perdigones de goma y balas; que hubo un uso excesivo de gases lacrimógenos y que se infiltró la marcha con policías «terna», según reportó el diario peruano «El comercio». También reportaron que se disparó a corta distancia y se detuvo a los manifestantes sin razón alguna.

Desaparición forzada
La Fiscalía de la Nación ha abierto una investigación por los presuntos delitos de abuso de autoridad, homicidio doloso, lesiones graves y desaparición forzada contra el expresidente Manuel Merino, el exprimer ministro Ántero Flores-Aráoz y el exministro del Interior Gastón Rodríguez por la represión policial que causó la muerte de Bryan Pintado e Inti Sotelo.

De acuerdo, a los certificados de las necropsias, ambos jóvenes fueron asesinados por múltiples disparos de proyectiles con armas de fuego.

El balance de acuerdo a la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos es de más de 200 heridos y hasta hoy, un desaparecido de los 41 personas reportadas que han ido siendo liberadas por la policía o identificadas en los hospitales de Lima a los que llegaron sin identificación.

La investigadora del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Católica, Iris Jave, dijo al ABC que «hayan ido apareciendo uno a uno, las 41 personas que han sido reportadas como desaparecidos no exime a las fuerzas del orden de haber cometido el delito de atentar contra la libertad y seguridad personal de las víctimas».

«Durante el Gobierno ilegítimo de Manuel Merino hemos visto a la policía violar los derechos humanos de los que peruanos que salían a protestar y por ello se requiere una reforma policial porque la policía está atravesada por la estigmatización a la protesta y a los LGTBIQ, entre otros grupos vulnerables», concluyó.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA) y Naciones Unidas han enviado sendas misiones a Lima para visitar a los heridos y hablar con las familias de los dos estudiantes que murieron durante las manifestaciones así como sostendrán reuniones con la Fiscalía, la policía y varios miembros del gobierno del flamante presidente Francisco Sagasti.