El primer ministro armenio pedirá a rusia ayuda militar frente a Azerbaiyán

Se recrudecen las tensiones entre soldados armenios y azerbaiyanos, tiroteos incluidos con algún que otro muerto en ambos bandos, en la frontera entre los dos países, pero más allá de Nagorno Karabaj. Así que el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián, planea solicitar a Rusia que proteja a sus tropas desplegando fuerzas a lo largo de toda la línea fronteriza con Azerbaiyán.

Pashinián lanzó tal propuesta durante una reunión de su Gobierno celebrada ayer en Ereván, la capital del país. Después de unos días de relativa calma, esta semana se reanudaron los tiroteos en la frontera. Según Bakú, dos soldados azerbaiyanos resultaron heridos mientras que Ereván reporta tres muertos. Ambas partes se acusan mutuamente de violar el alto el fuego alcanzado en noviembre.

«Tiene sentido considerar la cuestión del despliegue de guardias fronterizos rusos»

«A la vista de la grave situación, pienso que tiene sentido considerar la cuestión del despliegue de guardias fronterizos rusos en la frontera con Azerbaiyán», declaró Pashinián ante sus ministros. Según sus palabras, tal medida «permitiría llevar a cabo los trabajos de demarcación y delimitación de la frontera sin riesgos de enfrentamientos armados».

Sin embargo, el Kremlin se ha negado a hacer ningún comentario sobre la petición del jefe del Gobierno armenio. Preguntado ayer al respecto, el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, se limitó a señalar que Rusia «sigue ayudando para lograr que se restablezca el alto el fuego entre Armenia y Azerbaiyán». «El trabajo continúa para garantizar la completa implementación de los acuerdos suscritos», añadió.

Acuerdo entre Ereván y Bakú
Peskov se refería al acuerdo de alto el fuego firmado entre Ereván y Bakú, con la mediación de Moscú, el 9 de noviembre de 2020, tras seis semanas de una guerra que causó más de 6.500 muertos y terminó con la victoria de Azerbaiyán, algo que los armenios no han digerido todavía. El documento establecía un nueva delimitación de la frontera entre los dos países y en Nagorno Karabaj fue desplegada una fuerza de paz rusa compuesta por unos 2.000 efectivos.

Estas tropas tienen también como misión el control del corredor de Lachín, vía que conecta Nagorno Karabaj con Armenia, pero, sin embargo, no están en los lugares que últimamente son escenario de los enfrentamientos armados entre unidades azerbaiyanas y armenias, sobre todo en el entorno de Najicheván, enclave azerbaiyano sin conexión directa por tierra con el resto del país.

En noviembre se convino también que se iniciarían conversaciones para una paz duradera y el restablecimiento de relaciones diplomáticas. El presidente ruso, Vladímir Putin, reunió en Moscú en enero a Pashinián y al presidente azerbaiyano, Ilham Alíev, con la intención de acelerar el acercamiento, pero no logró ni siquiera que se dieran la mano.

Incursión de fuerzas azerbaiyanas
Las cosas empeoraron a mediados de mayo, cuando Pashinián invocó la actuación de la Organización del Pacto de Seguridad Colectiva (ODKB en sus siglas en ruso), estructura defensiva de antiguas repúblicas soviéticas a la que pertenecen Armenia, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguistán, Rusia y Tayikistán. La razón de tal llamamiento se debió, según denunció el primer ministro armenio, a que fuerzas azerbaiyanas penetraron en territorio perteneciente a Armenia.

Azerbaiyán justificó tal incursión en la necesidad de iniciar los trabajos de delimitación de la frontera en la región de Siunik, una estrecha franja de territorio situada entre Azerbaiyán y el enclave azerbaiyano de Najicheván. El trazado fronterizo quedó allí alterado después de la derrota armenia. Sin embargo, el Gobierno de Ereván denunció que se pretenda delimitar la frontera de forma unilateral y sin haberse restablecido todavía las relaciones diplomáticas.

Pashinián estuvo en Moscú a comienzos de julio para quejarse a Putin y, el pasado día 20, fue Alíev quien también lo hizo y le pidió emplazar a Armenia a concluir un tratado de paz lo antes posible con el objetivo de pensar en la economía y desarrollar la región, especialmente mediante la creación urgente de una red de transporte. Pero Pashinián desconfía de Azerbaiyán, cree que sus dirigentes «planean desencadenar nuevos enfrentamientos en Nagorno Karabaj y en la frontera con Armenia».