El mapa de las estatuas a Cristóbal Colón en Estados Unidos

Los demócratas estadounidenses anunciaron este miércoles que retirarán una estatua de mármol que muestra a Cristóbal Colón pidiendo financiación a la reina Isabel la Católica para su viaje a América. La representación llevaba en el Capitolio de California, sede del poder legislativo de ese estado, desde 1883. Se abre así un frente político contra la memoria histórica, que lleva años en las calles, y que el asesinato de George Floyd ha reavivado.

Algunos sectores de EE.UU. relacionan la figura del célebre navegante con los abusos a la población nativa (a pesar de que el almirante no puso el pie en el actual territorio de EE.UU. en ninguno de sus viajes americanos).

Tal y como se observa en el mapa superior, realizado con información de la «Society for the History of Discoveries», Estados Unidos está plagado de representaciones de Cristóbal Colón que ensalzan su papel en el primer viaje trasatlántico registrado en la historia.

El estado de New Jersey es el que acoge más estatuas del marinero, con 38, por detrás se encuentra el de New York, con 29, y el de Pennsylvania con 17.

La representación más antigua es el «Columbus Obelisk» de Baltimore, en el estado Maryland, que data de 1792. Precisamente, éste ya fue objeto de actos vandálicos en agosto de 2017, tras los disturbios racistas de Charlottesville.

Los autores lo registraron en un vídeo que subieron a YouTube en el que un individuo golpeaba la base de la estructura, mientras otro sostenía un cartel en el que se leía «Derribar el racismo». En octubre de ese mismo año, la alcaldesa, Catherine Pugh, autorizó a la Comisión de Preservación Histórica y Arquitectónica de la ciudad restaurar y reubicar el monumento, y expresó su interés por la posibilidad de dedicar éste a otra figura, debido a la controversia que rodeaba al navegante.

Los disturbios de Charlottesville también provocaron que la representación del personaje, en el parque neoyorkino de Yonkers, apareciera sin cabeza.

Ahora, tras la muerte de George Floyd, la mecha se ha vuelto a reavivar y su figura de Colón vuelve a estar en el punto de mira.

Así, el pasado 10 de junio, una estatua del marinero en Richmond, Virginia, fue derribada, incendiada y arrojada en un lago cercano. Quedó testimonio de ello en un vídeo que los autores compartieron en YouTube. Según declaron, el acto lo realizaban en «solidaridad con los nativos americanos». En la base de la estatua, una pintada rezaba lo siguiente: «Representante del genocidio». Ese mismo día, de nuevo, otra escultura del personaje, esta vez en Boston, aparecía decapitada.

No sólo a Colón
La figura del navegante no ha sido la única objeto de vandalismo. El pasado martes, un hombre resultó herido tras los disturbios que se produjeron en Albuquerque (Nuevo México), alrededor del derribo de una
estatua del conquistador español Juan de Oñate.

Asimismo, varias estatuas de soldados confederados, el bando perdedor en la guerra civil estadounidense de mediados del siglo XIX, en la que los estados del Sur pelearon por mantener el régimen de esclavitud de los negros, también han sido derribadas.