El alcalde de Moscú da por superada la epidemia de coronavirus en la capital

El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, declaró ayer que «dudo que se produzca una segunda ola de coronavirus en la ciudad». A su juicio, «puede que haya algún rebrote, pero la situación no cambiará sustancialmente». Sobianin argumentó su pronóstico en el hecho de que «cada semana la situación mejora y mejora».

Los contagios en Moscú llevan varios días en torno a los 700 y ayer bajaron hasta los 611. Las muertes, sin embargo, han vuelto a repuntar hasta alcanzar los 35 decesos en un sólo día después de haber descendido hasta 20 la semana pasada. «Pero el mes más difícil fue abril», recordó el regidor moscovita.

Protestas
La votación de la reforma constitucional para eternizar al presidente Vladímir Putin en el poder hizo que ayer se produjeran protestas en distintos puntos de Rusia en un momento en el que todavía están prohibidos los actos públicos multitudinarios. El llevado a cabo en Moscú, en la céntrica plaza Pushkin, reunió a unas 500 personas, en su mayoría jóvenes.

Pero no hubo detenciones, pese a que el lugar se llenó inmediatamente de fuerzas antidisturbios. Una agente de la Policía repartió incluso mascarillas entre los manifestantes, ya que casi nadie la llevaba, salvo algunos que la decoraron con la palabra «niet» (no), que ha sido lo que la oposición pidió votar en la consulta para tratar de frenar inútilmente la aprobación de las enmiendas constitucionales.

Tampoco se guardó mucho el distanciamiento social. Entre los presentes estaba el activista y líder del movimiento Rusia Abierta, Andréi Pivovárov, que calificó de «farsa» la consulta de ayer, y el dirigente de la formación liberal Yábloko y diputado de la Asamblea municipal, Serguéi Mitrojin. En cuanto a la situación epidemiológica en el conjunto de Rusia, los infectados superan ya los 660.000 y hay en torno a 9.700 fallecidos.