Asesinan a un juez federal y su esposa en Colima, México

Un grupo de hombres armados asesinó el martes al juez federal Uriel Villegas y a su esposa Verónica Barajas cuando se encontraban en su domicilio en el Estado de Colima, al este de México. Villegas era un juez federal que llevaba asuntos penales en Colima, la capital de este Estado que limita con Jalisco y Michoacán. Parte de su trabajo estaba centrado en resolver casos vinculados al narcotráfico y la delincuencia organizada.

«Murió por hacer su trabajo», dijo la secretaria de Gobernación (ministra del Interior), Olga Sánchez Cordero, el miércoles durante una rueda de prensa. «Tenía algunos juicios de personajes de la delincuencia organizada y hacía su trabajo», matizó. «Estamos trabajando para castigar a los responsables», dijo Andrés Manuel López Obrador, presidente de México.

Según medios locales, los presuntos agresores entraron en el domicilio alrededor del mediodía del martes (noche en España). Las dos hijas del matrimonio, menores de edad, y una trabajadora del hogar se encontraban en casa cuando ocurrió el crimen. Ninguna de las tres fue atacada, de acuerdo con los últimos reportes.

Territorio sangriento
Villegas nació en Ciudad Juárez (norte) y era juez penal en Colima desde 2017. En 2018 ordenó el traslado a la cárcel de «El Menchito», quien estaba preso en el Estado de Oaxaca (sur) y es hijo de Nemesio Osguera Cervantes, alias «El Mencho», líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), según publica el diario «Reforma». El CJNG es uno de los cárteles mexicanos más poderosos.

«La actividad jurisdiccional seguirá adelante y no nos detendremos con actos intimidatorios, a efecto de cumplir la misión que nos ha encomendado la constitución y la cual hemos jurado para defender los derechos de todas las personas», informó en un comunicado el Consejo de la Judicatura Federal, el órgano de gobierno del poder judicial mexicano. El último juez federal asesinado fue Vicente Bermúdez en octubre de 2016.

El pequeño estado de Colima, de apenas 650.000 habitantes, se ha convertido en la última década en uno de los territorios de México más sangrientos debido a la presencia del crimen organizado. En este Estado se encuentra en Manzanillo, uno de los puertos más importantes del país. Este es un un punto estratégico para esconder mercancía ilegal gracias al elevado tráfico de mercancías.

En 2019, ocurrieron 660 homicidios dolosos en Colima. El año pasado fue el año más sangriento que registra México tras contabilizar un total de 34.582 homicidios. Uno de los mayores problemas para reducir la violencia es el altísimo índice de impunidad, ya que apenas 1% de los crímenes que se cometen en México son castigados, según un estudio que realiza la Universidad de las Américas Puebla.