Alemania considera que la retirada de tropas estadounidenses de su bases «debilita a la OTAN»

A pesar de las declaraciones en contra de varios de sus miembros, el Gobierno alemán no ha podido evitarlo. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado que ha dado ya orden al Pentágono de reducir significativamente el número de soldados estadounidenses apostados en Alemania, convirtiendo la seguridad europea en palanca de presión. Tras cifrar en 52.000 los efectivos estadounidenses en las bases alemanas, principal ancla hasta ahora de las fuerzas de Estados Unidos en el sistema de defensa colectiva de la OTAN, ha declarado que «es un coste enorme para nosotros, así que reduciremos el número, lo llevaremos a 25.000».

El anuncio de la decisión no ha estado exento de reproches. «Alemania está pagando a Rusia miles de millones de dólares por energía y luego somos nosotros los que deberíamos proteger a Alemania de Rusia? ¿Cómo se supone que funciona esto? ¡No funciona!», ha dicho, en referencia a la construcción del gasoducto Nord Stream 2 del Mar Báltico, prácticamente listo para transportar gas de Rusia a Alemania, sin pasar por Ucrania y Polonia. Trump también ha acusado a Alemania de discriminar a Estados Unidos en el comercio, en referencia a las fallidas negociaciones con la UE sobre un acuerdo comercial trasatlántico, «que nos han causado daños por cientos de miles de millones de dólares».

La noticia ha caído como un mazazo en Berlín. El jefe del grupo parlamentario CDU-CSU, Johann Wadephul, ha criticado duramente la decisión y ha rechazado en particular el argumento del Gobierno estadounidense la insuficiente inversión alemana en defensa. «La medida y las razones son incorrectas y debilitan a la OTAN. Alemania está intensificando sus esfuerzos de defensa y debe continuar haciéndolo a pesar del coronavirus. Cualquier reducción en la presencia militar exacerba los problemas en lugar de resolverlos», ha dicho, expresando abiertamente el malestar que ha causado la medida. «No es así como se trata con los socios», lamentando un movimiento de tropas que va «en perjuicio de los intereses de seguridad en Europa del Este».

También el presidente del Partido Socialdemócrata (SPD), Norbert Walter-Borjans, ha acusado a Trump de estar haciendo campaña electoral con movimientos de tropas de EE.UU. «¿Exige aumentar el gasto militar ahora, que todos nuestros esfuerzos deben centrarse en controlar la pandemia y relanzar nuestra economía? ¿Cuál es esa cifra de gasto en defensa que, si la economía crece, tenemos que actualizar?». El líder del grupo parlamentario Die Linke (La Izquierda), Dietmar Bartsch, ha señalado que la estrategia del Gobierno alemán de «seguir la doctrina de armas del 2% ha fracasado. ¡El hecho de que un presidente de los EE. UU. esté chantajeando al gobierno federal traspasa una línea prohibida entre socios! La asociación transatlántica se ha convertido en un chantaje transatlántico». Y, finalmente, el jefe de los diputados del Partido Liberal (FDP), Michael Theurer, ha culpado a Berlín, apuntando que «era obvio que la planificación financiera a medio plazo, con la caída del gasto en defensa sería vista como una afrenta por parte de la Administración de EE.UU.», en referencia a la queja de Trump sobre que Alemania era uno de los pocos Estados miembros de la OTAN que no ha acordado cumplir con el objetivo de gasto de defensa. «Alemania ha estado en incumplimiento durante años», es la acusación del presidente estadounidense, «le debe miles de millones de dólares a la OTAN y tiene que pagar eso».

Gasto en defensa
El objetivo declarado de la OTAN es que todos los aliados se acerquen al objetivo de gastar al menos el 2% de su PIB en defensa para 2024. Alemania ha aumentado el gasto de manera significativa en los últimos años, pero todavía alcanzó solamente el 1,38% en 2019, cuando Trump considera incluso que el 2% «en realidad todavía es demasiado poco».

Trump se ha referido además abiertamente, salgando todas las normas de la diplomacia entre socios, al daño económico que la retirada parcial de soldados de Alemania tendría en las áreas circundantes. «Se trata de soldados bien pagados que viven en Alemania y gastan mucho de su dinero en Alemania», ha dicho. Pero la importancia de su decisión trasciende claramente las consecuencias económicas para Alemania, puesto que supone un primer paso hacia la ruptura de los equilibrios de seguridad y defensa que han servido para mantener el status quo geopolítico global desde el final de la II Guerra Mundial. El Gobierno polaco no oculta su ambición de acoger la presencia militar que EE.UU. reduce ya en Alemania, pero Trump no ha desvelado el destino de los soldados, cuyo número, por cierto, difiere según se escuche a Trump o se consulte los datos oficiales del Pentágono, según los cuales en Alemania hay estacionados 34.000 efectivos estadounidenses.