Al menos 60 heridos en Belgrado durante las protestas contra el toque de queda por la pandemia

Los manifestantes protestaban por el toque de queda decretado por el presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, tras constatar la situación «alarmante» de la evolución de los contagios de Covid-19 en el país. Desde las seis de la tarde del viernes, y hasta las cinco de la mañana del lunes, regirá un toque de queda general en Belgrado que posiblemente sea extendido al resto del territorio, con la prohibición de reuniones de más de cinco personas y prohibición de salir de las casas.

Tras el anuncio, miles de personas salieron anoche a las calles de la capital, según la agencia de noticias local Fonet, y un grupo de manifestantes logró irrumpir en la sede del Parlamento. La policía procedió a desalojarlos con gases lacrimógenos y en su huida incendiaron mobiliario público e hirieron a varios agentes con piedras y botellas de cristal rotas. Los manifestantes coreaban consignas como «¡ladrones fuera!» y exigían la dimisión de Vucic, al que acusaban de autoritario. También lanzaban proclamas nacionalistas como «Kosovo pertenece a Serbia», como puede comprobarse en vídeos aparecidos en las redes sociales.

Mantener el orden
La manifestación no respondía a una convocatoria concreta. El director de la Policía, Vladimir Rebic, ha informado en declaraciones a la emisora de televisión pública RTS que 23 personas han sido detenidas y ha destacado el carácter violento de la protesta. Según Rebic, entre los detenidos está el diputado ultranacionalista Srdjan Nogo, a quien acusa de organizar la entrada a la fuerza en el Parlamento. Tras los disturbios, las fuerzas de seguridad serbias han desplegado un dispositivo reforzado de seguridad alrededor del Parlamento y de otras instituciones del gobierno. «Nuestro objetivo es mantener el orden público y el orden sanitario», ha justificado Rebic, que también ha destacado que los manifestantes no llevaban en su mayoría mascarilla ni respetaban la distancia de seguridad.

Serbia ha registrado en las últimas 24 horas la muerte de 13 personas a causa del coronavirus, el número más alto en un solo día desde el inicio de la pandemia, en marzo. «La situación es grave tanto en Belgrado como en otras cuatro ciudades, en las que los hospitales no cuentan ya con suficientes respiradores para todos los pacientes», ha justificado Vucic. Hace solo unos días se reintrodujo el uso obligatorio de mascarilla en establecimientos comerciales y espacios cerrados con el fin de mantener las cifras en niveles sostenibles. Hasta ahora hay 16.700 contagios confirmados y 330 fallecidos.