AI denuncia la «descarada hipocresia» de Arabia Saudí cuando habla de empoderar a las mujeres

Con motivo de la cumbre del G-20 que se celebra este fin de semana de forma virtual desde Riad, Amnistía Internacional (AI) ha lanzado una campaña a nivel mundial con el fin de alertar a los líderes que participen en esta cita -que se celebrará de manera virtual debido a Covid-19- para que «no se dejen engañar» respecto a uno de los puntos que ocupan la agenda de la cumbre, el empoderamiento de las mujeres.

En la página web oficial del G-20, que preside Arabia Saudí justifican la inclusión de este punto de la siguiente manera: «Abordar las desigualdades sociales y económicas persistentes entre hombres y mujeres no solo es crucial para la forma en que las mujeres viven, trabajan y prosperan, sino que también es un motor fundamental del desarrollo sostenible. Dar rienda suelta al acceso de las mujeres a las oportunidades es parte integral de todas las dimensiones del crecimiento sostenible e inclusivo y ayudará a las mujeres a alcanzar su máximo potencial en el siglo XXI. La presidencia saudí del G-20 está firmemente comprometida a mantener el impulso construido durante las presidencias anteriores del G-20 y a lograr avances concretos para empoderar a las mujeres y las niñas, en consonancia con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 5».

La ONG ha pedido a los líderes mundiales que llamen la atención de las autoridades saudíes «por su descarada hipocresía sobre los derechos humanos», en general, y en particular hacia las mujeres. Mientras Arabia Saudí parece preocuparse por el bienestar y el empoderamiento femenino, en su país, denuncia AI, «las activistas que encabezaron campañas a favor de los derechos de las mujeres se consumen en prisión o se enfrentan a su juicio».<blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»en» dir=»ltr»>Saudi gov is hosting <a href=»https://twitter.com/hashtag/G20RiyadhSummit?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw»>#G20RiyadhSummit</a> on Nov 21 with <a href=»https://twitter.com/hashtag/G20leaders?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw»>#G20leaders</a> to strengthen diplomatic &amp; economic ties &amp; fulfill <a href=»https://twitter.com/hashtag/MBS?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw»>#MBS</a>’s <a href=»https://twitter.com/hashtag/Vision2030?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw»>#Vision2030</a>. This shouldn&#39;t happen at the expense of these jailed women activists! <a href=»https://twitter.com/hashtag/UnmuteSaudiVoices?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw»>#UnmuteSaudiVoices</a><br>Call for their freedom ➡️ <a href=»https://t.co/mYPQnBgclQ»>https://t.co/mYPQnBgclQ</a> <a href=»https://t.co/ENJTfV4MHx»>pic.twitter.com/ENJTfV4MHx</a></p>&mdash; Amnesty MENA (@AmnestyMENA) <a href=»https://twitter.com/AmnestyMENA/status/1329424210138193922?ref_src=twsrc%5Etfw»>November 19, 2020</a></blockquote> <script async src=»https://platform.twitter.com/widgets.js» charset=»utf-8″></script>

En los últimos años, las autoridades saudíes han tratado de mejorar su imagen mediante costosas campañas de relaciones públicas en las que se presenta al príncipe heredero, Mohammed bin Salman, como reformista (una imagen que quedó seriamente deteriorada con el asesinato de Jamal Khashoggi). Una de las medidas tuvo lugar en junio de 2018, cuando se levantó la prohibición de conducir para las mujeres. La decisión fue ampliamente publicitada, presentándose ante el mundo como una muestra de la apertura y modernización del Reino. Para muchos organismos, se trataba, sin embargo, de un lavado de cara, como lo demuestra que dos años después de aprobar esta medida, sigan en prisión o a la espera de juicio algunas de las activistas que fueron encarceladas por defender el derecho a conducir.

Ese es el caso de Loujain al-Hathloul, una de las defensoras saudíes más activas en la lucha por lograr este derecho. Fue detenida en una oleada de represión en mayo de 2018 contra quienes hacían campaña en favor de los derechos de las mujeres. Loujain al-Hathloul ya había sido detenida anteriormente en 2014 y había permanecido recluida 73 días, según documentó AI. Tras su liberación siguió haciendo campaña contra la prohibición de conducir y contra el sistema de tutela masculina, otra de las limitaciones y violación de derechos fundamentales a los que se enfrentan las mujeres, antes de ser detenida de nuevo en mayo de 2018.

La activista Loujain al-Hathloul

AFP
Loujain al-Hathloul lleva en huelga de hambre desde el 26 de octubre, como protesta por la negativa de las autoridades a permitirle un contacto regular con su familia. Según los informes a los que ha tenido acceso AI, «se encuentra débil y agotada, y crece la preocupación por su salud».

Aprovechando la cumbre del G-20, la ONG ha instado a los mandatarios a pedir la liberación «inmediata e incondicional» de Loujain al-Hathloul, y también la de otras activistas encarceladas en 2018, como Nassima al-Sada, que hizo campaña por los derechos civiles y políticos de las mujeres; Samar Badawi, por defender el derecho de las mujeres a conducir; la bloguera Nouf Abdulaziz, por escribir sobre derechos humanos, y Maya’a al-Zahrani, por pedir su liberación en un blog. Según AI, «las cinco mujeres permanecen detenidas; algunas han sido sometidas a tortura o malos tratos y han sido recluidas en régimen de aislamiento».

Auténticas reformistas
«Para las autoridades saudíes, la cumbre del G-20 es un punto crítico: es el momento en el que pueden promover ante el mundo su agenda de reformas, y mostrar que su país está abierto a hacer negocios. Mientras tanto, las auténticas reformistas de Arabia Saudí están entre rejas», afirma Lynn Maalouf, directora regional adjunta de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África. «En lugar de seguir la corriente al embellecido discurso del Gobierno saudí, los líderes del G-20 deben aprovechar esta cumbre para defender a las valientes activistas cuyo auténtico compromiso para con el empoderamiento de las mujeres les ha costado la libertad.»

En 2016, príncipe heredero Mohamed bin Salmán presentó Visión 2030, un programa de reformas económicas y sociales con el que Arabia Saudí pretende diversificar su economía y superar su dependencia del petróleo. El programa también busca procurar más oportunidades a las mujeres y a los jóvenes. Entre los objetivos de este programa estaría el de proporcionar empleo a un millón de mujeres antes de 2030, según explicó el pasado verano Mishaal Al-Balawi, jefe de la división de derechos humanos en la misión del Reino ante Naciones Unidas, en el marco de una reunión sobre la discriminación de la mujer, en el Consejo de Derechos Humanos.<blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»es» dir=»ltr»>Nacer mujer en Arabia Saudí supone tener menos derechos que los hombres. Así funciona el sistema de “tutela” masculina, que controla y limita su libertad.<a href=»https://twitter.com/hashtag/FreeSaudiWomen?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw»>#FreeSaudiWomen</a> <a href=»https://twitter.com/hashtag/G20?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw»>#G20</a> <a href=»https://t.co/UvSry4xUMH»>https://t.co/UvSry4xUMH</a></p>&mdash; Amnistía Internacional España (@amnistiaespana) <a href=»https://twitter.com/amnistiaespana/status/1329477504806031360?ref_src=twsrc%5Etfw»>November 19, 2020</a></blockquote> <script async src=»https://platform.twitter.com/widgets.js» charset=»utf-8″></script>

En dicho encuentro, Al-Balawi señaló que tanto Visión 2030 como el Programa Nacional de Transformación 2020 han colocado el empoderamiento de las mujeres entre sus prioridades más importantes. «El Reino ha prohibido la discriminación contra las mujeres en el empleo, ha garantizado la igualdad de salarios de las mujeres con los hombres y ha aumentado la conciencia sobre la importancia de la participación de las mujeres en el mercado laboral».

Sin embargo, para las activistas saudíes estas medidas son insuficientes, de ahí que hayan presentado como respuesta una «Visión popular de reforma», en la que exponen trece cuestiones de derechos humanos sobre las que piden a las autoridades que actúen. Abdullah Alaoudh, uno de sus promotores, lo describió como «el capítulo que creemos que falta en la Visión 2030 saudí».

La «Visión popular» pide la liberación de todos los presos y presas de conciencia, así como el respeto de los derechos de las mujeres y los derechos de las personas migrantes, la abolición de la pena de muerte (Arabia Saudí lídera el ránking de ejecuciones, junto con China e Irán) y el fin de las violaciones del derecho internacional en Yemen.

«Este fin de semana, para obtener oportunidades de negocios y un aplauso político, las autoridades saudíes hablarán de las reformas promovidas por activistas encarceladas», señala Lynn Maalouf. «Instamos a los líderes del G-20 a pronunciarse contra esta descarada hipocresía. Las activistas que siguen luchando por los derechos humanos en Arabia Saudí son las auténticas voces en favor de la reforma, y deben ser escuchadas, no encerradas.»

Campaña virtual
AI ha puesto en marcha también, con motivo de la cumbre del G-20, una campaña en las redes sociales a nivel internacional, que también se está llevando a cabo en España, que pide la liberación de las activistas encarceladas con el hashtag #freeSaudiWomen.
<blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»es» dir=»ltr»>⚠️ Este fin de semana, los países más poderosos del mundo tienen una cita con <a href=»https://twitter.com/hashtag/ArabiaSaud%C3%AD?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw»>#ArabiaSaudí</a> en el <a href=»https://twitter.com/hashtag/G20?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw»>#G20</a>. <a href=»https://t.co/Hc0hjABCs3″>https://t.co/Hc0hjABCs3</a><br><br>En Amnistía Internacional, inundamos las calles para mandarles un mensaje claro: <a href=»https://twitter.com/hashtag/FreeSaudiWomen?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw»>#FreeSaudiWomen</a>. Abrimos HILO <a href=»https://t.co/V8jJUeNbss»>pic.twitter.com/V8jJUeNbss</a></p>&mdash; Amnistía Internacional España (@amnistiaespana) <a href=»https://twitter.com/amnistiaespana/status/1329370633579483140?ref_src=twsrc%5Etfw»>November 19, 2020</a></blockquote> <script async src=»https://platform.twitter.com/widgets.js» charset=»utf-8″></script>

En España, son más de 56 las ciudades, entre ellas, Albacete, Badajoz, Barcelona, Burgos, Lugo, Madrid o Zaragoza, donde activistas de la organización han salido a la calle para sensibilizar y movilizar a la ciudadanía de sus localidades. Para ello, durante los meses de octubre y noviembre, han escenificado en espacios públicos y difundido en redes sociales escenas cotidianas con situaciones que están o han estado prohibidas en Arabia Saudí para las mujeres, como por ejemplo, acceder a un restaurante, a una reunión de trabajo o a eventos deportivos sin verse sometidas a la segregación por sexos, así como matricularse en determinados estudios universitarios sin el permiso de un pariente masculino. En Arabia Saudí, las mujeres llevan décadas sometidas al sistema de tutela masculina, un conjunto de leyes represivas que han impuesto restricciones a derechos como casarse, trabajar o estudiar, lo que limita amplios aspectos de sus vidas.